
Felizmente todo fue solo un gran susto para la cantante y por supuesto para sus miles de fanáticos. Beyonce se encontraba en pleno centro de Londres, cuando un taxi, que había perdido el control, arrancó la puerta del auto de la cantante y pasó a centímetros de ella.
Beyoncé, que iba acompañada de su esposo Jay–Z, había decidió bajarse en la tienda Harrods para realizar un par de compras y casi fue arrollada.
Y como no podía ser de otra manera: “Ella iba acompañada de su esposo, Jay-Z, y estaba muy nerviosa después del incidente. No paraba de temblar”, expresó una fuente al diario The Sun.