
Al parecer, el sosiego le ha durado muy poco o casi nada a la cantante británica, quien ha vuelto a llamar la atención de los medios y no por sus proyectos musicales sino más bien por un exceso de cariño con los asistentes a un bar.
Amy Winehouse, que no ha dejado su afición a la noche, la diversión y las copas, acudió a un local nocturno para dar rienda suelta al escándalo. En un estado lamentable, la interprete de ‘Back to black’ acabó besando a medio bar, ante la mirada atónica de los algunos y para el deleite de otros que no dudaron en aceptar los ósculos de Amy.

Y no satisfecha con repartir besos, tanto a hombre como a mujeres, la cantante acabó enseñando escote a todo el mundo gracias a los bailes tan provocativos que protagonizo.
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¿Qué opinas del comportamiento de Amy?