
Britney Spears ha puesto fin al romance que mantenía con su representante Jason Trawick. Al parecer, las constantes discusiones habrían hecho mella en la relación. Después de varios intentos de ruptura parecía que la pareja había solucionado sus problemas, aunque finalmente han decidido acabar con su relación.
Según fuentes cercanas a la cantante, la pareja llevaba una temporada especialmente tensa. “Las últimas semanas se las han pasado discutiendo, creo que los dos necesitaban un descanso porque las cosas no iban bien así”, explicaron.
Recordemos que el pasado mes de enero, Britney anunció que rompía su relación con Jason tras descubrirle tonteando con otras chicas, y desde entonces parece que las cosas han ido de mal en peor.
Sin embargo, Spears dejará de un lado lo sentimental para seguir trabajando con Trawick en el ámbito laboral.