El año pasado Amy Winehouse vendió su casa en el barrio londinense de Camden asegurando querer alejarse de la tentación, ya que la calle está llena de bares a los cuales ella asistía continuamente. Ahora quiso regresar y para esto ha adquirido una mansión con cinco habitaciones, cuatro baños, sauna, gimnasio y estudio de grabaciones.
Amy quien siempre se ha caracterizado por su carácter violento y sus escándalos, resultado de su adicción a la heroína y el crack, afirma estar limpia desde su regresó del caribe y que ahora piensa tomar esta mudanza como una prueba. Esta es una nueva oportunidad que se da Amy, como lo hizo con su ex marido y actual pareja Blake Fielder con quien vivirá en su nueva mansión, que está valorizada en 3 millones de euros.
Esperemos que ahora que está reiniciando su rehabilitación pueda finalizar su nuevo disco, que tiene a todos sus fans en expectativa desde hace mucho tiempo.
Otros que están muy felices con la noticia de la mudanza es su familia, en especial su madre, quien afirmó "Si está cerca puedo mantener un ojo sobre ella". Los dejo con uno de mis temas favoritos y es que a pesar de todo, Amy es una artista muy completa y con una gran voz.