
Joe Jackson, padre de Michael Jackson, solicitó recibir una pensión mensual de 15 mil euros que obtendría a través de la fortuna que dejó el cantante, alegando que sus gastos eran mucho mayores que sus ingresos, y que destinaría el dinero para ayudar al resto de sus hijos y a sus nietos.
Sin embargo, el progenitor del “rey del pop” no verá ni un solo euro de la fortuna dejada por su hijo, quien falleció en junio del 2009.
Los abogados del intérprete de ‘Thriller’, encargados de gestionar el patrimonio de Michael, aseguraron que Joe Jackson nunca dependió de su hijo mientras éste estaba con vida para poder mantenerse, e insinúan que realmente quiere el dinero para pagar viajes de avión, hoteles, asistentes y abogados para él.
Joe Jackson, de 81 años, dijo en noviembre que sus gastos superaban los 20.000 dólares mensuales y que sus ingresos del Seguro Social eran sólo de 1.700 dólares.
Michael, que mantenía una tormentosa relación con su padre desde niño, le excluyó expresamente de su testamento, en el que sí figuran su madre y sus tres hijos.