
Amy Winehouse se ha declarado culpable de los delitos de agresión y desórdenes públicos, en relación con un altercado ocurrido en vísperas de la pasada Navidad en la localidad de Milton Keynes al sur de Inglaterra.
La cantante británica ha admitido haber agredido a Richard Pound, director de un teatro de la citada localidad, durante la representación de una comedia musical navideña, en su comparecencia en el juzgado.
Según la acusación, la agresión ocurrió después de que Pound recriminara a la cantante haber interrumpido en estado de ebriedad la función, en la que se representaba "La Cenicienta".
Winehouse fue detenida el 23 de diciembre cuando se presentó con su abogado en la comisaría de policía de Milton Keynes, cuatro días después del incidente.
Finalmente, el juez ha retirado provisionalmente los cargos contra la cantante, una decisión condicionada a que no vuelva a delinquir en un plazo de dos años, y le ha impuesto el pago de 97 euros por los costes del proceso y 115 euros en compensación a su víctima.