
Fueron miles de personas que acompañaron los restos de Mercedes Sosa desde el Congreso argentino hasta el cementerio de la Chacarita, donde han sido incinerados en una ceremonia íntima.
Entre lágrimas y frases de despedida ("Chau, Negra" y "No se va, la Negra no se va") , los porteños saludaron con aplausos el paso de la comitiva fúnebre por las calles de la ciudad. "
"Gracias a tu vida, que nos ha dado tanto", entonaban sus admiradores, parafraseando la canción que interpretó por todo el mundo.

Los restos de la Negra Sosa, fallecida en la madrugada del domingo a los 74 años, fueron velados en la capilla ardiente instalada en el palacio del Congreso de los Diputados, donde se han formado, durante toda la noche, largas colas de admiradores y donde han acudido ininterrumpidamente artistas, músicos, cantantes, escritores y políticos a dar su pésame al único hijo de la cantante.

En un comunicado, emitido por el ministro de Cultura brasileño, Juca Ferreira, se destacó el valor humano de Sosa: "Fue una mujer fraterna, comprometida con el arte latinoamericano Una voz inmortal que continuará en nuestras voces. Mercedes Sosa fue una voz potente que al demoler fronteras nos enseñó algo más allá de territorios y banderas. Con ella aprendimos lo que tenemos que compartir los pueblos y las naciones".