
Mercedes Sosa dejo de existir al amanecer del domingo en un hospital de Buenos Aires a consecuencia de una afección hepática que se complicó con problemas cardiorrespiratorios y se presume que será incinerada hoy en el cementerio porteño de Chacarita.
Mercedes Sosa, quien fuera una cantante de música folclórica argentina reconocida en América Latina y Europa, recibió un homenaje póstumo en el Congreso argentino, donde sus admiradores han guardado pacientemente horas de fila para acceder al velatorio.
El féretro con los restos de Sosa ocupa el centro del salón de los Pasos Perdidos, un honor sólo reservado para las más importantes personalidades políticas y culturales, escoltado por la bandera argentina y un marco de coronas de flores, y acompañado por sus familiares.
A lo largo de sus 60 años de carrera,” la Negra Sosa” (bautizada así por el Gobierno de Bolivia) se había convertido en un icono de la música argentina y en un símbolo del compromiso social para varias generaciones de latinoamericanos que sufrieron las dictaduras de las décadas de los 70 y 80.
Descanse en paz, Mercedes Sosa.