Michael Jackson, fallecido el pasado 25 de junio, causando una gran conmoción en el mundo de la música, habría dejado un legado musical inédito mayor de lo pensado en un primer momento.
El famoso cantante guardaba alrededor de un centenar de canciones en unos discos duros informáticos que tenía en su mansión alquilada de Holmby Hills, California, donde Jackson murió repentinamente, manifestó su representante, Frank DiLeo.
"Los abogados enviarán cartas para recuperar los discos y para que los contenidos puedan añadirse al patrimonio”, añadió DiLeo.
Un e-mail enviado al representante de LaToya Jackson, quien al parecer tiene los discos, no ha obtenido respuesta y tampoco ha estado disponible ningún portavoz de la familia.
"Llegaron y se llevaron todo", ha dicho DiLeo en la edición de la revista Rolling Stone que saldrá el viernes. "Pensaron que Michael era el dueño de todo, así que se llevaron hasta muebles alquilados. ¿Y esos son los que van a controlar su patrimonio?", agregó.