
La princesita del pop, Britney Spears, ha sido duramente criticada por su actuación en Berlin, donde decepcionó a su público alemán. Los fans locales tuvieron que “soportar” un concierto con “playback deslucido y penoso”, anunciaron los medios alemanes.
Cerca de 15 mil espectadores salieron decepcionados del concierto que brindó la rubia en Berlin, tras pagar entre 61 y 249 euros por un show que dejó mucho que desear. Spears apareció en escena algo subidita de peso, y con un vestuario que en anteriores ocasiones hubiera resultado de lo más sexy, pero que no fue el adecuado para el cuerpo que luce actualmente.
A ello se suma el hecho de que Britney hiciera playback y que ejecutara una cuestionable coreografía. Además, los fans alemanes se quejan de que la cantante no fue capaz de asomarse por la ventana del hotel, a pesar de la insistencia de los fans. “no cantó en vivo y estaba en muy mala forma física, con varios kilos de más", indicaron medios alemanes.
Todo ello ha llevado a los tabloides europeos a especular sobre una nueva crisis emocional y de autoestima de la cantante, que ya ha tenido episodios de este tipo que casi la llevan a perder la custodia de sus hijos.