
La sobriedad marcó el homenaje póstumo a Michael Jackson. Entre las celebridades que asistieron al funeral encontramos a Spike Lee, Wesley Snipes, Queen Latifah, Jennifer Hudson, Smokey Robinson, Stevie Wonder, Lionel Richie, Mariah Carey, Berry Gordy, Magic Johnson, Kobe Bryant, Usher, John Mayer y el gran amor de juventud de Jackson, Brooke Shields.

Al inicio de la ceremonia, Robinson leyó la dedicatoria de Nelson Mandela desde Sudáfrica al Rey del Pop: "Michael fue un gigante y una leyenda en el mundo de la música. Estamos de luto, como millones de fans". Esta fue sólo una de las emotivas despedidas que pronunciaron quienes lo conocieron personalmente.
Brooke Shields pronunció unas emotivas palabras: "Formábamos una pareja de amigos un tanto extraña", reconoció, "pero nos sentimos unidos por el hecho de que fuimos adultos desde edad temprana, y éramos también niños que deseaban pasárselo bien. A Michael le gustaba mucho reírse. La suya era una sonrisa sincera y pura". Además, la actriz recordó a su íntimo amigo con unas frases del libro “Principito”.

Jermaine Jackson, hermano de Michael, subió al escenario para entonar las letras de la canción favorita del Rey del Pop, “Smile”. El mayor de los Jackson luchó consigo mismo para no romper a llorar. Casi al finalizar el evento, “We Are The World” y “Heal The World” fueron interpretadas por el equipo que ensayaba con Michael para su gira en Londres. La familia entera del cantante, así como los artistas que participaron en el funeral se unieron para entonar las letras de las canciones.
Sin embargo, el momento más emotivo del homenaje fue, sin duda, la participación de Paris Michael Katherine Jackson, hija de 11 años de Michael. "Desde que nací papá fue el mejor padre que pude imaginar. Y sólo quiero decir que te quiero mucho". Acto seguido, Paris rompió a llorar, al igual que millones de admiradores que siguieron el funeral desde sus hogares en todo el mundo.

Aún se desconoce el lugar de descanso final de los restos del Rey del Pop. Las dos posibles opciones son el Rancho de Neverland y el cementerio de Los Angeles.